¿Es obligatorio registrar una marca?

Iniciar un negocio siempre es algo ilusionante. Por lo general, tratándose de emprendedores, supone un punto de inflexión en la vida de quien tiene una idea y decide desarrollarla. Como en todo, el emprendedor, la PYME o la gran empresa debe dar forma a su proyecto. Después de tener la idea que es el propio negocio, el primer paso y casi inevitable es pensar en el nombre de la marca o nombre comercial. Tras ello, surge la primera pregunta.

¿Es obligatorio registrar una marca?

Pregunta que muchos se hacen cuando están pergeñando montar un negocio. No, no es obligatorio registrar una marca o nombre comercial para poder funcionar con ella.

No existe ninguna disposición legal que indique que es obligatorio registrar una marca. Lo determinante aquí es saber qué marca tienes, el uso que le vas a dar y la proyección que quieres que tenga tu negocio.

Se entiende que quieres que tu negocio, con su marca como mascarón de proa, sea próspero y que dure lo más posible. Que sea un éxito, en definitiva. Palabras mayores.

Pese a que no es obligatorio registrar una marca, es necesario que te plantees si te compensa o no. Mi opinión es que sí compensa. Por eso, si no lo tienes claro, te voy a indicar las ventajas y desventajas de no registrar una marca.

Ventajas

Son muchas las ventajas que tiene registrar una marca, pero para no marearte te voy a dar cuatro con el peso suficiente como para que veas que merece la pena:

  1. Nadie más que tú puede usar la marca. Cuando registras el signo obtienes un derecho de propiedad idéntico al que tienes cuando compras una casa u otro bien.

  2. Si alguien vulnera este derecho puedes iniciar cuantas acciones legales sean precisas para que cese la violación de tus derechos.

  3. Puedes obtener rendimiento de la propia marca.

  4. Si tu marca alcanza un cierto éxito, puedes obtener ingresos extra gracias a ella ¿cómo? otorgando una licencia de uso, franquicias o, llegado el caso, cediendo la marca.

El caso de las franquicias está más reservado a las marcas notorias o renombradas. Pero nada obsta para que tu marca llegue a ser una de estas.

Aun así, aunque tu marca no llegue a ser McDonald’s, Zara o Apple si adquiere cierto valor y, por la razón que sea, deseas deshacerte de ella puedes venderla y obtener unos ingresos por su «muerte» o licenciarla y abrir tu otro negocio.

 

El valor que genere tu marca por sí sola te pertenece.

¿Qué significa esto? Que tu marca te pertenece con todo lo que ello implica.

 

Una marca de éxito puede generar dinero, aunque su propietario no haga nada.

Para que te hagas una idea. No es lo mismo comprarte unas zapatillas Adidas que las de Decathlon, que están en oferta. El simple hecho de que sean de una marca importante ya está generando un valor añadido que la otra «marca» no tiene y este le pertenece a su propietario.

 

Es muy barato registrar una marca

 

La semana pasada ya comenté cuánto costaba registrar una marca. Si comparas el precio de la tasa de registro con lo que puedes llegar a obtener con una marca registrada y fuerte en comparación la tasa es calderilla.

 

¿Qué ocurre si no registro mi marca?

 

Puede pasar nada o puede pasar todo.

 

Supongamos que montas ese negocio del que hablábamos al principio y, como no es obligatorio, no registras la marca del mismo. En principio todo irá bien. Venderás más o menos y tu marca es posible que se termine haciendo un hueco en tu sector.

Hasta que un día recibes una carta, burofax o cualquier otro medio en el que alguien que dice tener una marca igual que la tuya te exige que ceses en su uso.

Tu te preguntas cómo es posible esto, con el tiempo que llevas trabajando bajo un signo, y con todo el trabajo que te ha costado levantar el negocio que soñabas.

 

¿Qué ha pasado? Pueden haber ocurrido dos cosas: que alguien haya visto tu marca, le haya gustado, haya visto que no está registrada y se la haya agenciado (siendo muy mal pensados) o puede ser que alguien tuviese la misma idea que tú y, al ver que no existía ninguna marca anterior registrada, decidiese hacer lo que no hiciste tu.

 

La diferencia entre un caso y otro es que en el primero existe una mala fe evidente y en el segundo no. ¿Y eso afecta en algo? Por supuesto. El que registra la marca de buena fe será el legítimo propietario del signo muy a tu pesar. Mientras que el que actúa de mala fe se expone a que tú, que no tienes la marca registrada, solicites su nulidad al amparo de esa mala fe. La manera en que se pruebe esa presunta mala fe es otro cantar.

 

Lo normal es que el que ha registrado la marca con posterioridad te fuerce a desprenderte de todo aquello que tenga el signo distintivo. Tarjetas de visitas, rótulo del local, membretes, envoltorios, bolsas, etc.

 

Como ves, el coste de no registrar una marca es infinitamente superior al de registrarla.

Conclusión

Te habrás dado cuenta de que registrar una marca tiene más cosas buenas que malas. Mucha gente decide no registrar por no pagar o simplemente lo van postergando hasta que ya es tarde, pero el coste de no hacerlo puede llegar a ser mayor al de hacerlo.

 

Tener una marca registrada te da la posibilidad de obtener rendimientos gracias a la marca. Te hace dueño de un intangible que puede llegar a ser muy valioso.

 

Mi opinión es que sea cual sea el negocio que empieces registres la marca. Ello le dará entidad a tu proyecto y lo tendrá protegido.

 

Da igual que tu producto o servicio sea el mejor, si no lo tienes registrado estás expuesto a perderlo todo.

 

Si finalmente optas por registrar tu marca te aconsejo que sea lo primero que hagas, no sea que luego haya algún problema y tengas que cambiarlo todo. No obstante, y con el deseo que poder ayudarte lo máximo posible, te dejo los enlaces a dos post que hay en este mismo blog que pueden serte de gran ayuda a la hora de crear tu marca: por un lado te dejo el enlace a «5 consejos para crear una marca» y «pasos previos al registro de una marca«.

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