La cesión de marca

Desde el mismo instante en que se obtiene la concesión del registro de una marca, se adquieren plenos derechos sobre ella.

Un detalle que se suele pasar por alto es que las marcas constituyen activos, como pueden ser una casa o un coche, y, como tales, pueden ser cedidas a otra persona o pueden ser objeto de licencias de uso.

¿Qué es la cesión de marca?

La cesión de una marca no es otra cosa que la transmisión de un signo distintivo a alguien, de forma gratuita o a cambio de un precio acordado, lo que constituiría una venta.

Evidentemente, la cesión de la marca implica la pérdida del signo distintivo, por lo que se trata de un paso que debe ser muy meditado; cosa distinta de lo que ocurre con las licencias de uso, que serían, por así decirlo, como un alquiler de la marca.

Cesión gratuita

Esta puede deberse a miles de motivos y uno de ellos —de los más frecuentes— es cuando el titular de la marca constituye una empresa y cede la marca a la sociedad constituida. Como verás, se trata de una “autocesión”, pues, en el fondo, lo que está haciendo es cedérsela a sí mismo, pero empleando una personalidad jurídica distinta.

La cesión gratuita no supone ningún problema y nadie te pondrá jamás ninguna traba para hacerlo, ya que el pago por la cesión, aunque se puede hacer, no es obligatorio.

Cesión onerosa

Este tipo de cesiones se pueden producir en muchos escenarios, pero lo importante es que el precio que se acuerde es que el fijen las partes y plasmen en un acuerdo.

A diferencia de lo que ocurre en las cesiones gratuitas, aquí debe existir un contrato firmado por las partes, no porque sea obligatorio, ni mucho menos, sino porque de esta forma quedará perfectamente regulado todo lo concerniente a la cesión: precio, inscripción en el registro, obligaciones de las partes, etc. Es una manera de protegerse frente a posibles desavenencias futuras. Como en cualquier compraventa.

El contrato de cesión de marca

Por concretar el asunto. El contrato de cesión de marca debe contener una serie de cláusulas que sin ser obligatorias considero deberían suponer el contenido indispensable del acuerdo. Estos puntos se resumen de la siguiente forma:

  1. La cesión del pleno dominio y la titularidad de la marca y su ámbito territorial de uso. Si es una marca española se cede para su uso en todo el territorio nacional; si es una marca comunitaria, se transmite su uso para la Unión, etc.
  2. Contraprestación económica.
  3. Compromiso por parte del cedente de no hacer la competencia al cesionario por un tiempo que ambas partes pactaran.
  4. No es obligatorio, pero sí recomendable que quede constancia del compromiso del cedente a informar a sus antiguos proveedores del cambio de titular del negocio.
  5. Muy relacionado con lo anterior está el acuerdo de cesión de la lista de clientes.
  6. El cedente tiene que manifestar claramente que no existe ningún proceso judicial abierto en relación a la marca que se está cediendo.

Cesión parcial

Cabe destacar que la cesión de una marca no tiene porqué ser total, ya que, si un signo distintivo designa varias clases de la clasificación de Niza, la transferencia se podría acotar a una o varias de ellas, conservando el titular primigenio la propiedad de la marca para otras clases.

En este punto, debemos detenernos a valorar el proceso por el cual la cesión será oponible a terceros y tendrá plena validez legal.

La inscripción de cesión de marca

Una vez que cedente y cesionario están conformes con las condiciones de la cesión, llega el momento de inscribir esta en el registro de marcas.

La inscripción no es obligatoria, pero resulta absurdamente evidente destacar la importancia de hacerlo. Esto sería como comprar una casa y no hacer la correspondiente inscripción en el registro de la propiedad modificando el titular.

Tanto si se trata de una cesión gratuita como una venta, habrá que tramitar la transferencia de la marca a favor del nuevo titular.

Se trata de un proceso muy sencillo, que se efectúa a través de la sede electrónica de la OEPM. Después de entrar en el trámite correspondiente hay que rellenar unos formularios identificando a las partes y las marcas a ceder. 

Se deberá aportar toda la documentación que se consideres oportuna, como el contrato de cesión si lo hubiere, y, finalmente, se tendrá que abonar una tasa de poco más de 29 euros por marca cedida.

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