La diferencia entre hacer una buena solicitud de marca y una mala es tan grande como conseguir el registro o que te la denieguen habiendo perdido tiempo y dinero de por medio.
Por eso, en este post te voy a explicar qué aspectos debes tener en cuenta para no meter la pata y que el proceso de registro, pese a que dura unos cuantos meses, sea lo más tranquilo posible.
cÓMO PRESENTAR TU MARCA
Asumiendo que ya has rellenado todos los campos referentes a tus datos personales, pasamos a lo que respecta a tu marca.
Modalidad de marca
En primer lugar, tienes que indicar qué modalidad de marca es. Es decir, si se trata de una marca de productos o servicios (lo más habitual), una marca de garantía o colectiva. Las primeras, son aquellas que permiten distinguir los productos o servicios de una empresa de los de otras, las segundas, garantizan que los productos o servicios cumplen determinadas características o requisitos establecidos por su titular y las últimas distinguen los productos o servicios de los miembros de una asociación u organización frente a los de otras empresas.
Tipos de marcas
A continuación, tienes que establecer cuál es la forma de presentación de tu marca. O sea, si se trata de un signo denominativo, figurativo, sonoro, holográfico, etc. Lo más normal es que sea una de las dos primeras y la realidad es que no hay una mejor que la otra. Tienes que presentar la que más te guste y que reúna todos los requisitos legales para su registro. En este post te explico esto de forma más detallada.
Es fundamental que sepas que, en lo referente a las marcas figurativas (los logotipos), te encontrarás una casilla que dice “denominación”, la cual debes rellenar, a no ser que la marca sea un dibujo desprovisto de elementos alfanuméricos. A este respecto quiero incidir en algo importantísimo. En la casilla “denominación” tienes que incluir todos, absolutamente todos los elementos alfanuméricos que aparezcan en tu logotipo. Si no lo haces, la OEPM podría suspender la tramitación del expediente y obligarte a cambiarlo bajo amenaza de denegarte el registro. En este punto tienes que saber que el contenido de esta casilla no determina la marca, sino que esa denominación tiene un carácter meramente administrativo. Lo que tú estas protegiendo es el logotipo en su conjunto. De manera que no te preocupes por este apartado.
La Clasificación de Niza
El siguiente punto delicado de la solicitud es la clasificación de los productos y servicios.
Llegados aquí veras que se te presenta una lista desplegable con cuarenta y cinco epígrafes, los cuales recogen, de forma genérica, todos los productos y servicios existentes. Evidentemente tendrás que buscar cuál o cuáles son los que se corresponden con tu marca.
Un error muy típico consiste en seleccionar la clase genérica, lo cual no está mal, pero siempre se puede hacer mejor siendo más preciso.
Para ello, verás que existe un buscador. En él puedes buscar las palabras clave que más te convengan para acotar el producto o servicio lo máximo posible. Es decir, no es lo mismo seleccionar el genérico “prendas de vestir, calzado y sombrerería” que “calzado de escalada (pies de gato)”. Esta sutil diferencia puede ser determinante para que tengas o no problemas con un tercero que tenga su marca ya registrada. De manera que, en la medida de lo posible, procura acotar al máximo tu producto o servicio.
Por otro lado, tienes que saber que a medida que sumas clases va aumentando la tasa que deberás pagar; por tanto, trata de ajustarte lo máximo posible para no pagar de más, pero tampoco te vayas a quedar desprotegido por ahorrarte unos euros.
Si haces todo esto como es debido tendrás casi el 100% de posibilidades de que todo vaya bien, pero aún queda otra cosa que debes saber.
El representante de tu marca
Si decides que sea un tercero quien haga por ti todo este trabajo, no hay problema, pero tendrás que autorizarle mediante un poder público o privado. Sin esta autorización, la OEPM no lo tendrá en cuenta y continuará el proceso de registro con el titular excluyendo al representante. Esto, como verás, no es, ni mucho menos, lo más grave, pero sí retrasará el proceso de registro más de la cuenta. Ten esto muy en presente antes de iniciar el proceso.
Si consideras que este post le puede ser de ayuda a alguien no dudes en compartirlo con él. Si crees que te puedo ser de ayuda en el proceso de registro de tu marca en España a la derecha tienes un formulario de contacto para contarme tu caso. Te atenderé personalmente con mucho gusto.